De la Prohibición a la Regulación: El Viaje Legal del Cannabis y el Cáñamo en Argentina

Enero 2026


Argentina está reescribiendo su historia con el cannabis en un proceso fascinante donde no ha faltado el folklore y el debate social. Lo que alguna vez estuvo totalmente confinado al ámbito penal, hoy se desdobla en marcos legales de salud e industria, delineando un panorama en constante movimiento y desarrollo.

Históricamente, el cannabis se encontró bajo el paraguas legal de la Ley de Drogas. Esta normativa prohíbe el consumo, venta, producción, donación, distribución, traslado y otras actividades relacionadas con estupefacientes, incluyendo la planta y sus semillas. En esencia, cualquier persona involucrada en estas acciones enfrentaba (y aún enfrenta, salvo excepciones expresas) el riesgo de un conflicto con la ley penal.

El Primer Gran Quiebre: Cannabis Medicinal (Ley 27.350)

La primera grieta en el muro penal se produjo en 2017, es decir hace menos de 10 años, con la sanción de la Ley de Cannabis Medicinal (Ley 27.350). Esta normativa inicialmente se centró en la investigación, pero su reglamentación, consolidada en 2020, dio vida al REPROCANN (Registro del Programa de Cannabis).
El REPROCANN es un registro nacional que ampara legalmente a usuarios de cannabis medicinal y a sus proveedores, como cultivadores solidarios, ONGs y proyectos de investigación por parte de sociedades comerciales —con capacidad de producir materia vegetal— debidamente aprobados por el Ministerio de Salud de la Nación.
Quienes se inscriben en el REPROCANN obtienen permisos de cultivo y transporte definidos (hasta 9 plantas en flor y transporte de  hasta 40 gramos de flores secas). Es importante destacar que no se establece una cantidad límite de posesión en la esfera de la intimidad personal.
La ley también permite la investigación con fines medicinales por parte de ONGs, empresas, universidades e instituciones de investigación, así como organismos públicos argentinos como el INTA o el CONICET.

La Apertura Industrial: Cáñamo y Cannabis (Ley 27.669)

El salto más significativo ocurrió con la Ley de Marco Regulatorio para el Desarrollo de la Industria del Cannabis Medicinal y el Cáñamo Industrial (Ley 27.669), sancionada en 2022. Esta ley cambió el foco del Ministerio de Salud al Ministerio de Economía, abriendo la puerta a la producción y comercialización con fines de lucro, tanto para el mercado local como para la exportación.
La Ley 27.669 creó la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (ARICCAME), un organismo clave para este desarrollo.
Las primeras licencias ya otorgadas por ARICCAME se centran en la Etapa 1: Agrícola e Industrial. Estas están destinadas al cultivo de cáñamo para el aprovechamiento de la fibra, grano y semillas, priorizando proyectos de bajo contenido de THC (menos del 1%) que deben ser activados en el primer año de vigencia, bajo pena de perder la licencia.
La Etapa 2, correspondiente a la regulación de inflorescencias de cáñamo, está pronosticada para inicios del 2026.

El Desafío de la Transición y el Proyecto IRCA

Actualmente, existe una brecha regulatoria que debe resolverse, dado que la Ley Industrial 27.669 prevé que el Ministerio de Economía establezca un mecanismo para que los actores no lucrativos de la Ley Medicinal 27.350 (ONGs y personas jurídicas habilitadas a cultivar y dispensar) puedan adecuarse y entrar en el paraguas industrial, permitiéndoles generar lucro y facturar.
En este contexto, la comunidad cannábica impulsa el Proyecto de Ley IRCA (Investigación y Regulación del Cannabis en Argentina).
Esta propuesta busca realizar investigaciones controladas durante dos años para analizar el impacto económico-financiero, la reducción del uso de opioides y benzodiazepinas en centros de dolor, y el impacto social de la legalización controlada durante ese periodo de investigación.
La meta a largo plazo es, si los resultados son positivos, avanzar en la emisión de las primeras licencias comerciales de cannabis establecidas en la Ley 27.669, a favor de aquellos sujetos abarcados por la Ley 27.350 que hayan participado en la investigación de la Ley IRCA.

La Encrucijada Actual

Si bien hay un amplio consenso en los organismos del Estado sobre la necesidad de ordenar y organizar la industria del cannabis, existe una resistencia política de alto nivel que busca mantener el statu quo del cannabis medicinal sin permitir su avance hacia el ámbito comercial o una regulación más amplia, principalmente basada en la idea de que el cannabis es una droga. Es por esto que el Proyecto IRCA busca suplir la laguna legal existente, brindando una solución y realizando la investigación necesaria para que el país pueda avanzar en la dirección más segura, con información de primera mano. 

En resumen, Argentina transita un camino dual: ha establecido un marco de acceso social y médico a través del REPROCANN y ha iniciado una prometedora senda de desarrollo industrial con ARICCAME. 
El próximo desafío es cohesionar estos dos mundos y sentar las bases para una discusión más profunda sobre la regulación general del cannabis, anclada siempre en la ciencia y la responsabilidad social.

Agustina Elizalde
Abogada y Managing Partner
HELIAZ